Fabricación de un peine de asta:

La primera etapa del proceso consiste en partir las astas en tres partes. La parte menos noble se reduce a astillas y virutas para ser utilizada como abono orgánico. La parte mediana, más ancha, es la que se utiliza para la fabricación de peines.
El asta se aplana en prensas especiales que transmiten calor para obtener las superficies regulares necesarias para trazar el perfil del peine.
La siguiente operación se realiza manualmente con ayuda de unas máquinas serradoras especiales con las que se corta el asta siguiendo cuidadosamente el perfil con la forma deseada.
Los contornos se redondean con ayuda de pulidores y se le va dando forma con diferentes utensilios para obtener los dientes del peine, el torneado y el pulido final con ceniza volcánica.
En total son necesarias hasta dieciséis etapas diferentes en la elaboración manual de un único peine de asta.
Es un proceso artesanal muy delicado, una tradición transmitida de generación en generación entre unas pocas familias que han conseguido que este oficio perdure.